Efectos del otoño en el pie

Qué me pongo?

Efectos del otoño en el pie

Entre otras cosas, una de las características del otoño es la inversión térmica entre el día y la noche. Pasamos de 20-25 ºC durante el día a 5-10 ºC por la noche

Esto produce en el pie cambios de volumen que repercutirán directamente en un aumento de rozaduras del pie con el calzado.

Es habitual que al salir temprano por la mañana de casa nos abriguemos bien, a la vez que nos calzamos con el zapato cerrado. La clave para adaptarse a estos cambios es como muy bien se dice coloquialmente «vestirse con capas como la cebolla». Mientras nos quitamos el abrigo o la chaqueta para no pasar calor y nos lo volvemos a poner cuando tenemos frío para los pies, de momento, no tenemos al alcance un calzado que desempeñe esta función de «cebolla». Por lo que el pie durante el día va a sufrir una vasodilatación dentro del calzado que, aparte de ser incómodo y molesto, será la principal causa de callosidades incipientes en el dorso de los dedos y un empeoramiento de las uñas con tendencia a clavarse.

Para conseguir invertir estos efectos sería interesante dilatar al máximo el uso de calzado abierto sobretodo de la parte de los dedos y utilizar los calcetines como forma disuasoria para liberar tensión dentro del mismo.

En tu visita al podólogo aprovecha para que te den recomendaciones más específicas para adaptar a cada caso las necesidades de la adaptación del otoño al pie y calzado.